Los sistemas de gestión de calidad son como una semilla, primero tenemos que preparar el terreno, luego sembrarla y requiere de cuidados para que dé frutos en beneficio del negocio. Algunos de nosotros tuvimos la oportunidad de estudiar durante nuestra formación académica las teorías de la calidad. El problema es que toda esa teoría maravillosa parece inútil cuando inicias tu trabajo en una planta y te encuentras con la cruda realidad de tener que seguir o instalar un sistema de gestión de calidad.
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